Casos reales antes y después
Mordida cruzada
¿Quién ha dicho que la ortodoncia es solo para niños? En este caso, una de nuestras pacientes adultas presentaba un paladar estrecho y mordida cruzada, una alteración que también puede corregirse en la edad adulta tras un diagnóstico individualizado.
El tratamiento comenzó con una disyunción maxilar (dispositivo MARPE) para ensanchar el maxilar y mejorar la base de la mordida.
Después, completamos el caso con una ortodoncia con brackets estéticos para alinear los dientes de forma discreta y conseguir una sonrisa más equilibrada y funcional.
Ortopedia funcional
El hábito de chuparse el dedo estaba desplazando los dientes superiores y comprimiendo el maxilar de nuestro joven paciente.
Para ayudarle, realizamos una disyunción palatina y trabajamos de la mano del equipo de logopedia para reeducar la posición de la lengua y dejar atrás este hábito.
Así conseguimos mejorar su mordida, favorecer una mejor respiración nasal y acompañar el crecimiento de su boca de una forma más saludable.
Asimetría facial
Este paciente adolescente estaba creciendo con una asimetría facial. Le habían operado del frenillo lingual con 6 años y acudió para realizarse ortodoncia con 13 años. Pero no era solo un problema de dientes torcidos.
Había falta de espacio, un desarrollo del crecimiento que no estaba bien guiado y una relación entre maxilar y mandíbula que necesitaba corregirse.
El tratamiento no consistió solo en alinear. Pero sí se realizó solo con brackets, durante solo 2 años! ⌛
Expandimos el paladar, creamos espacio y guiamos el desarrollo para equilibrar el sistema. Porque cuando no se interviene a tiempo, el problema deja de ser dental y pasa a ser estructural.
Retrognatismo mandibular
A los 12 años presentaba una sobremordida completa, desviación de la mordida, falta de espacio y una Clase II, con el maxilar más desarrollado y el mentón retraído.
Comenzamos tratando el maxilar y, aprovechando su pico de crecimiento, utilizamos un aparato de avance mandibular para mejorar el equilibrio entre ambas estructuras.
Terminamos el tratamiento con brackets, consiguiendo una mordida más estable, una sonrisa alineada y un desarrollo mucho más armónico.

